Hay que destacar que Inspira STEAM es un proyecto con un fuerte componente vocacional y de voluntariado. La participación de las mentoras es totalmente voluntaria y no reciben ningún tipo de remuneración del proyecto.
Compromiso, ilusión y ganas de promover las áreas STEAM entre los estudiantes, especialmente entre las chicas.
Conocer, comprender y estar alineadas/os con los objetivos y valores del programa.
Las labores imprescindibles del centro educativo en el programa son:
Además, para una buena organización y curso del programa, os pedimos:
Cualquier centro educativo puede participar de manera gratuita en Inspira STEAM. Pueden participar los grupos de 6º de primaria y, en algunos casos, 1º de secundaria.
El único coste que tiene el proyecto es un material que el centro tiene que facilitar a cada chica y chico que participa en el programa (cuaderno de trabajo). En su versión reducida esto supone 12 hojas aproximadamente para cada estudiante. Además, si la mentora requiere algún material para el desarrollo de las sesiones también se lo debe facilitar.
Las mentoras y mentores trabajarán con las chicas y chicos del centro durante las seis sesiones. El programa garantiza que todos los grupos de chicas tengan una mentora, pero puede darse el caso de que no haya suficientes mentoras o mentores para los grupos de chicos. En ese caso, alguien del centro (profesor/a, tutor/a, etc.) deberá trabajar Inspira STEAM con los chicos.
Compromiso, ilusión y ganas de promover las áreas STEAM entre los estudiantes, especialmente entre las chicas.
Conocer, comprender y estar alineadas/os con los objetivos y valores del programa.
En cuanto al tiempo y labor, ser mentora o mentor supone:
Además, para una buena organización y curso del programa, te pedimos:
Cualquier mujer y hombre de ciencia o tecnología puede ser mentor/a del programa Inspira STEAM. No requiere ninguna titulación en particular, son adecuados los grados
medios o superiores, estudios universitarios, etc. en cualquiera de esas áreas. Lo más importante es tener una experiencia profesional, más o menos dilatada, en
organizaciones o actividades ligadas estrechamente a la ciencia o la tecnología.
A veces nos preguntan si personas que no son científicas o tecnólogas pueden ser mentoras. La respuesta es que sí, siempre y cuando su trayectoria profesional haya estado ligada a empresas u organizaciones de este sector.
También nos llegan solicitudes de estudiantes de máster o doctorado. Si bien favorecemos la participación de personas que tienen alguna experiencia profesional,
también valoramos muy positivamente a estudiantes de máster o doctorado que están a las puertas del mundo laboral y que conocen lo que implica estudiar una carrera en ingeniería, ciencia o matemáticas. Creemos, en cualquier caso, que el proceso de mentoring requiere cierto recorrido vital que normalmente es favorecido por la experiencia personal. No hay una edad mínima para ser mentora, pero sí recomendamos que cada mentora reflexione si se siente preparada para atreverse a ello y
responsabilizarse del proceso.
Lo importante es que el grupo de mentoras y mentores sea variado, con perfiles de múltiples sectores, mujeres y hombres de todas las edades y experiencias. Consideramos que cada mentor/a forma un grupo único con sus chicas o chicos y que cada una aporta algo muy valioso al programa.
Los hombres mentores apoyarán el trabajo de las mentoras en un segundo plano, trabajando con los grupos de chicos.
Si tanto una mentora como un mentor es madre/padre/tutor/familiar de algún chico o chica que participa en el programa, recomendamos encarecidamente no ser el mentor o mentora de su grupo ya que ese rol estará fuertemente asociado y queremos que el alumno tenga otros modelos.